EL DEBER

La participación de la mujer en la mediana y gran empresa representa solo el 35% de la planilla total.

La inserción laboral de la mujer en espacios no tradicionales ha sido un tema de gran importancia en la sociedad actual. Un estudio llevado adelante por la Fundación Iguales respecto a la participación en la mediana y gran empresa devela que solo el 35% de la planilla total de los trabajadores son mujeres.

El dato se desagrega por sectores económicos. La equidad está próxima a conseguirse en rubros específicos como comercio, con 46% en la planilla, o en servicios con un 41%. En otros, la brecha es mayor, como ocurre en el sector de la industria, donde la inserción de mujeres alcanza solo al 27%. “La industria es el sector con menor participación de mujeres y es el sector donde más desafíos tenemos”, afirmó Patricia Hurtado, directora Ejecutiva de la Fundación Iguales.

En este contexto, destaca el éxito de una iniciativa que ha permitido capacitar a un grupo de mujeres albañiles en habilidades técnicas necesarias para desempeñarse en el sector de la construcción. Gracias a esta capacitación, estas mujeres han logrado acceder a trabajos en espacios no tradicionales y han demostrado tener las mismas capacidades que sus compañeros masculinos.

La capacitación técnica para mujeres albañiles ha sido posible gracias a la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) en colaboración con instituciones públicas y privadas que han apostado por la igualdad de género y el desarrollo de habilidades técnicas en áreas no tradicionales. Esta iniciativa ha demostrado que, con el apoyo adecuado, las mujeres pueden acceder a cualquier ámbito laboral y desempeñarse con éxito.

“Desde la gestión 2015 se intensificaron las acciones a través de formaciones técnicas, capacitaciones en primeros auxilios, programas de evaluaciones médicas a trabajadores del sector, programas para trabajadoras de la construcción en base a la metodología de la OIT” señala la presidente de Cadecocruz, María Carolina Gutiérrez Brehmer.

En una campaña de evaluaciones médicas que realizó esta institución en 8 de los 9 departamentos de Bolivia, desveló que en ciertos departamentos como Beni, un 40% de la mujer participan en el sector de la construcción a través de la venta de materiales, limpieza o apoyo en obra. Se atendieron a más de 350 trabajadores dependientes e independientes en el sector constructor, de los cuales un 15% eran mujeres constructoras.

En la gestión 2018 se trabajó en el desarrollo de la actualización de currículas en ocho áreas, como electricidad, construcción civil, plomería. “Entonces se sumó el apoyo de la OIT, logrando presentar al Ministerio de Educación alternativa una propuesta en la reestructuración de las mismas”, explica Gutiérrez.

En 2019 se realizó el programa “Fomento a las mujeres emprendedoras del sector constructor” con el objetivo promover y alentar a las mujeres de este sector para que generen desarrollo y puestos de trabajo. Se trabajó con mujeres constructoras de las ciudades del eje central capacitándolas y asesorándolas en la gestión y manejo de sus emprendimientos a través de la metodología IMESUN que se basa en el desarrollo de habilidades necesarias para la promoción o el inicio de su negocio, enfocado en presupuesto, costos y planificación.

A fines del 2019 se firmó un convenio tripartito con la Confederación Sindical de Trabajadores en Construcción de Bolivia, el Ministerio de Educación y Cadecocruz, para promover la certificación de competencias de los trabajadores y trabajadoras. La actualización planteaba la inclusión de nuevas temáticas y tecnologías en la educación.

En 2021, Cadecocruz realizó un mapeo para identificar a las mujeres constructoras en el departamento y así invitarlas a una formación continua y mejorar su bienestar a través de la certificación. En el segundo semestre del 2022 se apoyó la formación de mujeres albañiles a través de un curso básico de construcción, logrando graduarse alrededor de 35 mujeres. Las participantes no sólo aprendieron sobre replanteo de obra, obra gruesa y fina, sino que también desarrollaron habilidades en pintura.

María Carolina Gutiérrez adelantó que para esta gestión se formarán mujeres operadoras de equipos pesados, se implementará la plataforma Espacios Laborales sin Acoso (ELSA) y programas de certificación de mano de obra, todo ello en coordinación con entidades educativas del país, la OIT, el BID, PNUD y los trabajadores en construcción.

Convenio tripartito

Se trata de un proceso constante de formación para conseguir la inclusión laboral real de la mujer en el sector constructor. En días pasados, la Embajada de Suecia en Bolivia, Cadecocruz y la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS) firmaron un importante convenio interinstitucional para promover el desarrollo sostenible, la innovación y la formación académica con enfoque en la igualdad de género.

Viviana Mariscal, docente de la UPDS explica el objetivo principal de este convenio. Se trata de fomentar la colaboración en investigación, desarrollo e implementación de prácticas sostenibles y fortalecer así las actividades que éstas instituciones desarrollan en la formación del talento humano de las mujeres constructoras. “Para la UPDS es un placer formar parte y apoyar este desafío que busca mejorar la participación de la mujer en sectores laborales no tradicionales como el de la construcción”, afirma la académica.

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